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CARMEN AMAYA DE LEYENDA is a book of poems written by Natalia Ramos with paintings by David Zaafra. On the 50th anniversary of the death of Carmen Amaya this book is an emotional journey  on the verge of surrealism to remember and honor  the greatest flamenco dancer of all time. Written in Spanish, two poems have been translated to English by American writer, journalist, and poet  Stephen Siciliano, author of Vedette : Or Conversations with Flamenco Shadows.  Siciliano’s translations are followed by the poems in their original Spanish. 

“En el 50 aniversario de la muerte de la genial bailaora, CARMEN AMAYA, este libro nos conduce a algo más que una biografía. Un recorrido emocional y al borde del surrealismo, nos epera entre los dibujos y pinturas del maestro Zaafra, los que, dotados de un realismo y movimiento asombrosos, se amalgaman a la perfección con la poesía y la prosa literaria de Natalia Ramos, para recordar y homenajear con amor, dolor y compás, al más grande fenómeno del baile flamenco.”

 

THE FOUNTAINcarmen amayas

Poem by Natalia Ramos,

Translation by Stephen Siciliano, author of Vedette

And the fountain straightened as the children cheered.
The giggles of bells awaiting

[The Empress of the Bonfire, ambling]

Toasted dollies, little boxes of famine
stood as chaperones of thirst,
the thirst of others.
She with the salty mouth; wild, a killer,
searching, her fountain flees because it is time

[Of fresh water]

She soaks the yokes in the longed for faucet
Reliving the splash
Recalling the spirits that govern the dust
of her barrio.

[The sea made watchmen of his Gypsies]CARMEN AMAYA

The girl returns to the fountain. She has not grown.
Flame, wind, waves has she engendered
in her fiery tail, trails ancient rites

[But the little girl stays]

Her dream is a singing fountain
that cleans and pleases her, a sunrise flowing

[The tide]

Like her, it comes and stays.
Wearing moon pearls and and white coat.
To honor her fountain, her horizon:
Somorrostro
cradle village flowing before her eyes.

[Stream of pathways without return]

And the brook fills the canal of 100 centuries,
recognizes the seer, and only she
permits the spigot that opens and closes.
Carmen-Amaya
Drink, drink your water little gypsy girl
the fountain is the fountain of your dance
The liberty of the panther

[In repose]

They will drink from the fountain of your infancy
New feet, new arms for dancing
And when there was no water in the shacks,
the fountain sprung forth clearly: Fountain Amaya.
Dense water, like the fiber of broken arms

[Tidal wave]

Shaken to rhythm.
Fountain of rock.

 

 

 

CARMEN AMAYA. DE LEYENDA
LA FUENTE 

Natalia Ramos

Y la fuente se yergue con aúpas de niños,
Cascabeles de risas aguardando

[La emperatriz de la hoguera, caminando]
carmen amaya

Muñequitos tostados, cofrecitos de hambre
Que se prestan, a ser custodios de sed,
De sed añeja.

La de sal en la boca; salvaje, matadora,

Buscando va su fuente que ya es hora

[De agua fresca]

Y remoja las yemas en el caño añorado
Reviviendo el chasquido.
Invocando a los hados que gobiernan el polvo
de su barrio.

[Atalaya hacia el mar de sus gitanos ]

Vuelve niña a la fuente. No ha crecido.
Llamas, viento, oleajes ha parido.
Y en su estela, le siguen ritos viejos…

[Pero niña se queda]

Su sueño es una fuente cantaora
La que limpia y aplaca. Manantial de la aurora.

[La marea]

Como ella, se viene, se va quedando.
02 David Zaafra
Luce perlas de luna, abrigo blanco.
Para honrar a su fuente, su horizonte:
Somorrostro que mana ante sus ojos

[Manantial de caminos sin retorno]

Y el arroyo en el caño de cien siglos,
Reconoce al zahorí, y tan sólo a ella
Permite ser el grifo que abre y cierra.

¡Bebe!, ¡bebe tu agua, gitanita!

Que tu fuente es la fuente de tu baile.
La libre libertad de una pantera

[En su descanso]

Beberán de la fuente de tu infancia,
Nuevos pies, nuevos brazos bailaores,
Pues cuando no había agua en las barracas,
Brotó la fuente clara:Fuente Amaya.

Agua densa, cual fibra de unos brazos que se quiebran.

[Maremoto ]

Sacudida a compás.
Fuente de piedra.

Natalia Ramos.
Lola Pleamar 12/01/13

 

Womb, Land, Seed.
CARMEN AMAYA

Poem by Natalia Ramos,

Translation by Stephen Siciliano, author of Vedette: 

Oh, from the open womb that fertilized the land!
A willing bed watched over the seed,
and another winter.

Another fallowing set in.
That white uterus latent with desire,
patient and without hurry, waited on another January.

The waters, the airs, brothers to the wind,
in an alchemist’s beaker united with fire.
They forged a ghost, more large than black
inseminating a wound of some fifth element.

Love was without law,without king and without breezes.

No norms, no underlings, nor poison
that cleanses the wounded open womb.40361_150757024936720_5614416_n

Extinguished embers, if it is truly so,
that a shoot of fertile black hair:
Was born without sighs.
Not a single lament

[And nobody knows of the silent delivery]

Since the fruit is the the son of the universe itself.
A womb that seeks the roots and pull
of a pearly guitar, brought forth a lemon vendor.

 

 

CARMEN AMAYA. DE LEYENDA.
EL VIENTRE, LA TIERRA, LA SIMIENTE.

Natalia Ramos

¡Ay, del vientre abierto que abonó la tierra!
CARMEN AMAYA
Aguardó simientes el lecho dispuesto,
y otro invierno vino. Llegó otro barbecho.
Esa matriz blanca de latente anhelo,
paciente y sin prisa, esperó otro enero.

Las aguas, los aires, hermanos del viento,
en matraz de alquimia se unieron al fuego.
Forjaron un duende, más grande que negro,
Fecundando el vientre de un quinto elemento.

Amor fue sin leyes, sin rey y sin galeno.
Ni norma, ni feudo, tampoco veneno
Que sane la herida de ese vientre abierto.

Pavesa apagada, si es que éso es cierto,
ya que en manto fértil de cabello negro:
Dio a luz sin suspiros. Ni un solo lamento.

[Que nadie se entere del parto en silencio]

Pues el fruto es hijo del mismo Universo.

Un vientre que busca raíces y asiento,
De guitarra y perla, parió un limonero.
Natalia Ramos Escudero. (Lola Pleamar. 04/02/13)

 

 

 

 

CARMEN AMAYA. DE LEYENDA.
EL MOLINO, LA MOLINERA, EL PAN

Natalia Ramos

CARMEN AMAYACarmen, carmencita, carmelilla, o “La baba”. Este último, apelativo cariñoso con el que la bautizó de pequeña su sobrina “La Chuny”, hija de su hermana Antonia. Una niña por la que la bailaora bebía los vientos, a la que sacaba a bailar a los escenarios junto a ella, con pocos añitos. Sus hermanos y sobrinos continuaron llamándola de esa forma. La Gran Carmen Amaya; “La baba” para su familia.
Tras esta anécdota sobre su nombre familiar, y ahondando en el título que encabeza estos párrafos, creo que sí. Que Carmen Amaya era molino. Un molino de marea. Hay molinos de agua, y entre éstos, existen molinos de río, de cubo, y también los denominados “de marea” o “de ría” Era sin duda un molino de marea: Una maquinaria encargada de la molienda, que se vale de la fuerza del agua del mar para este fin. Ha de situarse a orillas de éste. Su depósito se llena con el ímpetu de la pleamar, para soltar más tarde el agua, cuando el rugido de Poseidón se queda en un lamento, y las espumas se retiran. Se abre con la bajamar, provocando con el arrastre marino, el enérgico movimiento de una turbina, cuyo eje transmite a su vez, el movimiento a las dos ruedas entre las que se deja caer el grano de cereal, transformándolo en harina.
¿Por qué me detengo en describir el mecanismo de un molino de marea?
Porque desde hace un tiempo, he imaginado a Carmen Amaya de cientos de formas y siendo protagonista de numerosas metáforas, asemejándoseme también a un molino de agua…Primero pensé en un molino de río, mas no llegaba a identificarla plenamente. Pero…¿Era la mujer-niña realmente un molino de marea?
Verán:
Ubicada por la vida en una orilla marina, en el patio de juegos del oleaje, desde que apenas levantaba dos palmos del suelo, descifró el lenguaje del cabrilleo que hablaban sus aguas compañeras. Le decían: -“Carmen, tienes que ser molino”-, pues había poca harina para mucha boca. Cuando entendió lo que aquello significaba –que poco tardó- a pesar de ser una pulguita chica, cada pleamar menguaba un poquito más y así poder integrarse en la espuma…Cristalillo de sal comandando la avalancha furiosa. Llevando el baile en el golpe. Lacarmen amaya 9 turbina del molino, abandonada a la fuerza que se le sobrevenía, giraba sobre su propio eje, transmitiendo el desvarío flamenco a las piedras de moler. El grano tostado –o la gitana esencia chavorí que liberaba la chiquilla en cada danza- se dejaba moler. Generosa, altruista. -“Siempre, sobre los actos de Carmen y sus hermanas, primó el Amor, por encima del Arte”- Así se expresaba su sobrina Mercedes Amaya, al preguntarle por el carácter de su tía-
Tras la transformación milagrosa, la blanca harina lo cubría todo. Una nevada de trigo. Trayendo al hilo el refrán “Año de nieves, año de bienes”, aquella nevada, auguraba pan fresco para todos.
El amor por la familia. Esa unión casi desmedida con su gente, es perfectamente comprensible desde este prisma. El de la molinerita…
Carmen-niña, mujer-Carmen; era el molino completo: Marea, turbina, eje y grano. Pero nunca se jactó de ello. Su grandeza residía en que jamás olvidó que sin ellos, sin los suyos: Sin su padre, su madre, su abuelo, hermanos, sobrinos y demás primos, el pan podría llegar a amasarse, pero de ningún modo conseguiría hornearse. El calor, el abrazo, la levadura y la devoción de sus gitanos, cocinaban en un fuego ancestral, la más sabrosa hogaza compartida.
LA NEGURA, LO NEGRO, LA OSCURIDAD.

La tarde agoniza. Se viene lo oscuro. El cómodo sopor se desinstala y prepara su marcha.
Una oscuridad pergeñada de misterio, rompe aguas para anunciar el parto inminente.
El dolor de un ayeo en la penumbra del desespero, va punzando. Es un dolor agudo, como ella: Un clavo moreno, delgado, preciso. Que hiere sincero. De una vez. Con una incisión aguda que recuerda al agudo sonido que preside la sentencia de la lengua caló. Acentuando la última sílaba de la tarde, la gitana pone fin a la luz, y presenta su negrura sin ceremonia.
La negrura de un cabello hecho noche, y que como la noche misma, es indomable. Se desata y desanuda al segundo de su baile. Son guedejas autónomas sus mechones. Sus mechones negros…

“Gitana, te sueltas el pelo
Ole, arsa.
Y tu cabeza parece,
Un manto de terciopelo”

CARMEN AMAYA SOMMORROSTRO 1959Oscuros los luceros que en lo oscuro no lucen, centellean en la noche de su baile.
Sobre el suelo también oscuro de una taberna de marineros, alumbran el piso azabache, monedillas como faros, que el amanecer, hará nacer en forma de pan y tomates.
Negrura.
No hay miedo. La luz de la niña se escurece en los lamentos últimos del sol. No hay miedo. Un padre y una guitarra la llevan de la mano. Quizás es ella la que guía, pues se desenvuelve en la negrura del misterio desde antes de nacer. No precisa brújula. Ella capitanea el galeón negro. El que navega en el flamenco oscuro. El flamenco del hambre y la humedad. También el flamenco del gozo de lo auténtico.
Negrura en el tejido de la piel de su cuerpo: Río sinuoso de esparto, de caña. Río de profundidad resonante, que de río pasa a torrente; El que en instantes, a golpe de embestidas, derriba las puertas del mar y lo inunda. Éste se rinde y se deja rebosar por su bendita negrura. Pues ella es el mar y el mar es ella. ¿Quiénes son las olas para acotar el maremoto decidido por una hermana?
Oscuridad de media luna morada y mora sobre sus mejillas y bajo sus ojos. Un trazo de lirio adorna el rostro, relatando de su origen, de su embrujo, y de su cansancio negro de conocimiento oscuro.
Oscuro gallardó (Del caló: Café, negro) como sustento.
Negrura en la energía de la turba que se prende sin descanso.
¡Qué oscura era su noche!
¡Qué profunda!

Jamás se vio en lo oscuro más estrellas.

Natalia Ramos 16/01/13
(Lola Pleamar)

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Natalia Ramos

Natalia Ramos

Natalia Ramos nació en Madrid (España) donde actualmente reside. Compatibiliza su vida profesional en el ámbito de los Recursos Humanos, con la escritura, principalmente poesía, prosa poética y relato. Amante del flamenco desde niña, lo descubre de una forma más profunda de la mano de la bailaora Diana Thedim (la Portuguesa) quien le inyecta en la sangre la pasión por una de las ramas de este Arte: El baile; pasión en la que continúa ahondando en la actualidad; siendo una de sus inspiraciones principales a la hora de escribir. De la misma forma, la pintura flamenca, los cantes gitanos, y la esencias de sol y azahar del sur de España, llevan a Natalia plasmar en papel el grito y el silencio del flamenco. David Zaafra, Diana Thedim, un abuelo que toca la guitarra a la sombra de un limonero, el Flamenco, la sangre, los pies descalzos de una niña morena bajo el sol de Andalucía: Esas son las letras que acompañan a Natalia en su escritura.

 

 

 

 

 

 

DAVID ZAAFRA CARMEN AMAYA

David Zaafra, Semblanza by Natalia Ramos — Siempre. En cada ocasión en la que nos disponemos a hablar sobre flamenco, irremediablemente, aparece la palabra DUENDE. Ese mismo término mil veces usado, me sobrevuela al tratar de definir a Zaafra:

David, no es “El duende” del flamenco –Aunque sea poseído por él cada vez que sus pinceles se convierten en prolongaciones de sus dedos, para acariciar con ternura el lienzo una veces, o para azotarlo con el bendito látigo de sus trazos, otras- David es un duende de edad indefinida; En su cabeza de profeta conviven unos ojos vivos y nobles, de sabiduría infinita. Unas pupilas amables, a las que de cuando en cuando, y en un descuido de su interlocutor, se asoma el ser ígneo que lo habita. Esos ojos de siglos, se acompañan de un nariz simpática, respingona, casi infantil. La sonrisa también parece anclada en su infancia granaína. Ésa de la calle Elvira y su halo de magia. Yo diría que la barba blanca que remata el óvalo facial, está en ese lugar con el objeto de restar inocencia a su rostro de bucanero magnánimo.

Éstas fueron mis primeras impresiones al encontrarme de frente con el duende Zaafra. Ése que me abrazó al traspasar el umbral de su estudio, dándome la bienvenida a una morada mágica, repleta de flamencura y misterio.

Hace unos días, leí una biografía de la gran Carmen Amaya, en la que me llamó la atención la forma en la que César González Ruano describía el modo en que esa gitana incandescente daba la mano al saludar. Decía así: “En vez de dar la mano, daba las manos, pero cogiendo en calor de otra, de otras. Apretando. Fundiéndose, fundiendo en un amor de amistad expresivo, notablemente ambicioso (…)” Exactamente de esa misma manera se presenta el maestro Zaafra; Su energía y la tuya se amalgaman en su saludo. En el espacio ínfimo que separa las palmas, no hay lugar para la impostura. Como un quiromante tácito, lee tus líneas y tus designios con los surcos de las suyas-Puedo asegurar que sería capaz de dibujar a carbón tu alma en ese momento-

¿Será que David hospeda la misma brasa que ardía en “La capitana”? Quizás sí…

Su estudio-galería se me antoja una catedral pagana, donde la gitanería y la belleza invita al recogimiento. Asomarse a sus vidrieras con forma de lienzo, es como viajar en el tiempo y en el Arte. Nos contemplan panteras gitanas de terciopelo con dedos crispados, esbeltas clavellinas con cuerpo de bailaora, canasteros que se desgarran en un grito ahogado, Camarón en la cruz, guía un Don Quijote nómada y balcánico en sus andanzas…Todo ésto sucede en el estudio de Zaafra; donde bajo una jaima color rubí, cualquier cosa puede acontecer.

Una candela imaginaria se prende. Se aproximan unos pies descalzos. La Alhambra se ilumina en su brasero de piedra roja. Suena una zambra. Zaafra está pintando.

 

David Zaafra BIOGRAFÍA by Natalia Ramos:  David González “Zaafra” nace en el mágico número 77 de la calle Elvira de Granada (España) En el flamenquísimo barrio del Albayzín, en 1948. Con 12 años, ingresa en la Escuela de Artes y Oficios de Granada, cursando tan sólo un trimestre, pues su pasión plástica-artística, es autodidacta. Además de su faceta como pintor y dibujante, se desenvuelve con soltura en el los terrenos de la escultura, grabado, tapices, cerámica e incluso la música. En la actualidad reside en Huétor Vega (Granada) pero ha vivido y trabajado en países como Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, Suiza…Ha realizado numerosas exposiciones en todo el mundo y su labor en cartelería (Principalmente de temática flamenca) es más que digna de mención; Por su calidad artística, como por las grandes figuras de ese Arte, que son retratadas por Zaafra.

Más de mil retratos cuentan entre sus trabajos: Federico García Lorca, Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Manuel de Falla, etcétera. Las obras literarias ilustradas por su obra pictórica, son de enorme consideración. Tales como: Enciclopedia Historia del Flamenco (Tartessos) Enciclopedia de Andalucía (Mediterráneo/Tartessos) Umbral del Flamenco (Olivo), así como carpetas monográficas: “A Mario Maya”, “Camarón, mito y realidad” o el homenaje a la bailaora granadina, María Guardia “Mariquilla” Cabe destacar la coautoría junto a Félix Grande de los libros: “Paco de Lucía y Camarón de la Isla” (Lundwerg y Caja Madrid) y “Vida y Arte de Carmen Amaya” escrito junto a José Luis Navarro, que obtuvo el premio al Arte y la Prosa en Cante de las Minas de la Unión (Una de las más reconocidas sumas flamencas) Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, ha sido , y continúa siendo una gran fuente de inspiración para Zaafra; realizando tres ediciones de obra artística: “Don Quijote de David Zaafra” , “Semblanzas del Quijote” “Fantasías amorosas en el Quijote de la Mancha” (Blázquez) Sus murales flamencos tienen también un lugar en su obra, realizando, entre otros, en 2011 el “Mural del Flamenco, Patrimonio de la Humanidad” para la Universidad Técnica Nacional de Costa Rica (Fundación Zaafra, Costa Rica) En resumen, la obra de Zaafra destilal flamenco en cualquiera de sus facetas, plasmando y difundiendo este Arte arcaico y ancestral.

Natalia Ramos. Diciembre 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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